Finalmente tras esos 17 kilómetros, donde el paisaje a lo largo de toda la recta es un calco de si mismo, aparece en medio de la nada Calzadilla de la Cueza, pueblo que no se ve hasta que no estás dentro de él.
Después seguí caminando hasta Lédigos, ahí paré a comer. Y al comenzar de nuevo a caminar se puso a lloviznear, llovizna que me ha acompañado hasta llegar a Terradillos de los Templarios. Ahora, en cambio hace sol.
Hoy me he vuelto a encontrar con Elisa, la italiana que cada vez que me quería decir algo buscaba en el diccionario, iba con sus dos amigas y me ha llamado desde detrás de mi. Que alegría me ha dado al volver a verlas, creí que ya estarían en León por lo menos. Pero resulta que estos días que ha hecho tanto frio y viento han caminado poquitos kilómetros.
- Anaaaaa, grita Elisa. ¿como estas? ¿sigues caminando?
- Holaaaa, les digo. El tobillo va fatal, pero sigo caminando.
- ¡Que brava!, dice Elisa y nos reimos.
- Luego nos vemos, les digo yo. Vosotras andáis más rápido.
- Ciao Ana, nos vemos, responde Elisa.
- Ciao brava Ana, dicen sus amigas sonriendo.
Espero volver a verlas de nuevo. También me volví a encontrar con el chico brasileño que le gustaba la comida española. Me dijo que estuvo parado en Burgos debido al frío.
Ha sido un día de encuentros con gente que pensaba no volvería a ver, lo que son las cosas.
Os dejo unas imagenes de la etapa de hoy e iré a dar una vuelta por el pueblo. Se ve un pueblo pequeñito.
Un saludo para todos desde Terradillos de los Templarios. Mañana más si Dios quiere.
Esta mañana al salir de Carrión de los Condes
Al principio de la recta hay algún que otro árbol
Después solo el horizonte
Calzadilla de la Cueza
Al salir de Lédigos comenzó a llover
Río Cueza
Albergue "Los Templarios" en Terradillos de los Templarios
Fin de la etapa de hoy









